
Doral Chenoweth III / Dispatch
El campesino del Condado de Darke, Russell Garber, atrás a la izquierda, trabaja en el campo con un equipo de trabajadores migratorios, que trae legalmente cada año de Brasil. “Dos factores han llevado a la necesidad de mano de obra extranjera”, dice Garber. “La agricultura cambió y los campos son más grandes”.

Doral Chenoweth III / Dispatch
Trabajadores siembran cada planta de repollo a mano.

Doral Chenoweth III / Dispatch
Trabajadores migrantes aran la tierra de un campo en el oeste de Ohio. Un sindicato con sede en Toledo que representa a inmigrantes estima que 75 por ciento de sus miembros están trabajando ilegalmente en los EE.UU.

Doral Chenoweth III / Dispatch
Ruth y Lowell Cook, ambos de 72 años de edad, cuentan con trabajadores migratorios para sembrar y cosechar las frutas y vegetales en su campo en el oeste de Ohio.

Doral Chenoweth III / Dispatch
“La ultima vez que alguien vino aquí de la oficina de empleos a trabajar, trabajaron cuatro horas y se fueron. No puedes estar en el negocio de los productos alimenticios y tener gente yendo y viniendo como quieran”.
Detrás de la serie
The Dispatch se unió con el periódico semanal gratuito Fronteras de la Noticia para producir División Americana | Las medidas enérgicas de inmigración.
Los reporteros de proyectos del Dispatch Todd Jones y Jill Riepenhoff trabajaron junto con la editora de Fronteras Stephanie Czekalinski en la serie de cuatro días.
Otros contribuyentes:
Fotógrafos: Doral Chenoweth III y Courtney Hergesheimer de The Dispatch y el fotógrafo independiente Leonardo Carrizo
Editor de proyectos: Doug Haddix
Editor de noticias: Alan D. Miller
Editor asistente: Kirk Arnott
Foto editor: Craig Holman
Diseñador de página: Tom Rinderle
Artista gráfico: Tom Baker and Aaron Harden
Editor de info-gráficos: Nancy Wygle
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LUNES en línea o el 17 de septiembre en Fronteras de la Noticia: Las agencias federales están impedidas por la ley de verificar la información para identificar trabajadores indocumentados.
MARTES en línea o el 24 de septiembre en Fronteras de la Noticia: Cuidado medico gratuito para inmigrantes ilegales enciende un debate sobre derechos humanos versus derechos ciudadanos.
MIERCOLES en línea o el 1 de octubre en Fronteras de la Noticia: Disparejo cumplimiento de la ley permite a inmigrantes ilegales vivir aquí ilegalmente mientras otros son deportados.
- Crisis de identidad
La ley prohíbe a las agencias federales que chequean los números de seguro social - Trabajando ilegalmente
- Cifras
- Tomando la delantera
- Empleos suspendidos en una balanza durante debate de inmigración
¿Los trabajadores ilegales ayudan o lastiman la economía de América? - Detrás de la serie
Crisis de identidad
La ley prohíbe a las agencias federales que chequean los nümeros de seguro social
Jill Riepenhoff y Stephanie Czekalinski
THE COLUMBUS DISPATCH
Buddy Birdwell tiene una esposa y dos hijos -- y más vidas que un gato.
Cuando no es un residente del noreste de Oregon que renueva muebles y un miembro de la Asociación Nacional de Rifles, el es:
- Adrián, un trabajador de un local de comida rápida con antecedentes de violencia domestica.
- Ernesto, un hombre de 33 años de Dublín fue detenido manejando sin licencia hace dos años.
- María Teresa, quien compró una casa de $220,000 en Phoenix en el 2006.
- Carlos en Phoenix; Héctor en Tampa; Marcos en los suburbios de Los ángeles; Meliton en el oeste de Michigan; Miguel en Sedona, Ariz.; y Sandra in Glendale, Ariz.
¿El enlace comün?
El nümero de seguro social de Birdwell, expedido en 1980.
Un banco de datos de registros püblicos, almacenados y mantenidos por la compañía Nexis muestra que otras nueve personas han utilizado el nümero de seguro social de Birdwell. The Dispatch descubrió la coincidencia mientras investigaba el perfil de Adrián a través del sistema de suscripción.
"Asusta", dijo Birdwell de 41 años, después que The Dispatch lo alertó de la situación. "Yo no tenia idea de donde pudieron encontrar mi numero". Mientras puede ser posible que haya errores en los documentos püblicos, es muy probable que muchos o todos de los siete hombres y dos mujeres que utilizan su nümero estén viviendo en el país ilegalmente.
Cómo obtuvieron su nümero, es un misterio. El no conoce a nadie en Ohio, Michigan, Florida o Arizona, dijo.
Todos los años, la Administración del Seguro Social recolecta millones de dólares de trabajadores en los cuales sus nombres y el nümero de nueve dígitos no concuerdan, entonces retienen el dinero no reclamado en una cuenta que ahora contiene billones de dólares.
Para los ciudadanos americanos y los extranjeros legales que entran al país, el nümero de Seguro Social permite que el gobierno rastreen los ingresos y les dan derecho a retiro, discapacidad y beneficios por muerte.
Para inmigrantes viviendo aquí sin permiso, un nümero obtenido ilegalmente o inventado puede abrirles el camino a un trabajo. Desde 1986, es ilegal contratar a un trabajador sin un nümero de Seguro Social o una visa válida.
Los inmigrantes ilegales compran nümeros de Seguro Social de agentes sospechosos, los toman prestados de gente que conocen, los roban, los inventan y los comparten. Algunos utilizan los nümeros que son de sus hijos nacidos en los Estados Unidos.
Utilizar el nümero de Seguro Social de otra persona es robo de identidad, hasta si es solamente utilizado para obtener empleo.
Sin embargo, las leyes federales de privacidad previenen al Seguro Social, al Departamento de Seguridad Nacional y a la Oficina de Servicios de Ingresos Internos (IRS por sus siglas en inglés), de verificar las grandes bases de datos para identificar a trabajadores ilegales.
Ellos no pueden compartir información acerca de errores, y no pueden alertar a los ciudadanos si sus nümeros de Seguro Social cayeron en las manos de otros. Los ciudadanos básicamente no tienen manera de saber si su nümero está comprometido.
Birdwell ha estado en éste problema anteriormente. Hace cinco años él dijo que recibió una llamada telefónica de un hospital en Seattle.
"Una mujer ha estado tratando de usarlo para obtener servicios médicos", el dijo. "Me enteré que pudo haber sido una mujer latina".
Obtuvo su reporte de crédito – estaba limpio – y luego llamó a la policía. Le dijeron que no había nada que pudieran hacer.
Birdwell está frustrado por la incapacidad del gobierno federal para asegurar los nümeros de Seguro Social y encontrar a los abusadores.
"Ellos atan todo a los nümeros de Seguro Social de las personas", él dijo. "Si la gente puede robarlo, es peor que entren en tu casa y roben cosas que pueden ser arreglada y reemplazadas, pero no se puede con tu nümero. No puedes conseguir uno nuevo".
Paralizado por mucho tiempo
La acción del Congreso puede corregir el problema, permitiendo a las agencias encontrar aquellos que utilizan los nümeros de Seguro Social fraudulentamente comparando los reportes de ingresos por salarios, declaraciones de impuestos e información acerca de las visas.
Ha sido discutido y estudiado por años pero nunca ha sido resuelto.
Hay consecuencias potenciales a las medidas enérgicas, James B. Lockhart III le dijo al comité del congreso en 2004. él fue el subdirector de la Administración del Seguro Social.
"Ese es definitivamente el problema del potencial de llevar a las personas al fondo. En vez de que se les pague estos impuestos por nomina, ellos deberían de dejar de pagarles", dijo Lockhart.
El exrepresentante de los Estados Unidos E. Clay Shaw Jr. sin embargo, dijo que no hacer nada puede crear otros problemas.
"La coordinación efectiva en las agencias federales, es critica para proteger a los individuos que cumplen la ley y nuestra nación de ladrones de identidad, o hasta de terroristas", dijo el republicano de Florida, desde que perdió su puesto.
La parte de investigación del Congreso, La Oficina de Responsabilidad del Gobierno, y el inspector general han recomendando a los legisladores que hagan cambios para que las agencias federales puedan trabajar en conjunto para que puedan conseguir a aquellos con documentos falsos.
Nadie sabe cuantos de los aproximadamente 12 millones de inmigrantes que viven en los Estados Unidos ilegalmente están usando nümeros de Seguro Social fraudulentos.
"Es un problema", dijo un representante de los Estados Unidos Pat Tiberi, un republicano de Columbus del Comité Maneras y Significados, quienes han estudiado este problema. "Es por eso que ha habido una gran cantidad de proyectos de ley introducidos".
Pero ni un solo proyecto de ley de inmigración ha pasado a la Casa de los Representantes de los Estados Unidos este año, ni siquiera de aquellos con apoyo bipartidista.
"Tenemos ordenes (de la Vocera de la Casa de los Representantes Nancy Pelosi) que esperemos hasta que pasen las elecciones", el dijo. "Pero es irresponsable no hacer nada al respecto".
Mientras tanto, la cantidad de dinero creada por los nümeros de Seguro Social que no concuerdan sigue creciendo.
Entre 1937 y 2004, la Oficina del Seguro Social envió cerca de $568 billones a un fondo especial para los contribuyentes de impuestos para quienes los nombres y nümeros no coinciden. Cuando los nombres y nümeros coinciden, el dinero es acreditado a la cuenta del Seguro Social de la persona.
Por ley, el Seguro Social debe retener el dinero en caso de que la identidad coincida pero el interés ganado en la cuenta es enviado al presupuesto general.
Algunas de las razones por las que no coinciden las identidades ocurren porque un cambio de nombre o por un error tipográfico. Otros pasan porque las personas están trabajando ilegalmente.
Acerca de una quinta parte del dinero en el fondo fue colectado en 2003 y 2004 solamente – una señal de que los inmigrantes están ilegalmente usando nümeros de Seguro Social para obtener empleo, la oficina general del inspector reportó al Congreso en junio 2007.
Hay tanto dinero en el fondo ahora, que podría pagar por la guerra de Irak hasta la fecha, pero el dinero no puede ser enviado al presupuesto general.
La agencia federal encargada de cumplir las leyes de inmigración reconoce que el empleo es un gran imán que arrastra latinos a través de la frontera, entonces ha arremetido en contra de trabajadores ilegales y las compañías que los contratan.
El año pasado, La Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en ingles) colectó más de $30 millones en multas nacionalmente de compañías que a sabiendas, contrataron inmigrantes ilegales – comparándolo con los $6,500 en los dos años anteriores.
Pero la aplicación de las leyes en Ohio no son completamente claras. Desde 2003, ha habido solo cuatro redadas en sitios de trabajo en Ohio, y ninguno en el centro de Ohio.
Los negocios se preocupan por el impacto de la rápida aplicación de la ley en el resultado final y en la deprimida economía de Ohio.
"¿Puede la industria de la construcción lidiar con 14 por ciento menos trabajadores? ¿Puede la industria agrícola perder 24 por ciento de su fuerza laboral?", dijo Antonio Fiore de la Cámara de Comercio de Ohio.
Una ley pendiente en la asamblea legislativa de Ohio apunta a que obligan a los empleados del gobierno y subcontratistas a que verifiquen a través de la oficina del Seguro Social y Seguridad Nacional que sus empleados tengan el derecho a trabajar legalmente.
Es un sistema de verificación controversial que la Cámara de Comercio y el estado de Illinois se rehüsan a aprobar o usar porque no son infalibles.
Así que Birdwell está todavía tratando de desenredar un lío que no creó y no puede prevenir.
Trabajadores agrícolas
Mientras los estudios del gobierno han mostrado los nümeros del Seguro Social que no coinciden son un problema dentro de los trabajadores de restaurantes, son especialmente abundantes dentro de los trabajadores agrícolas.
El inspector general examinó una muestra de los registros del Seguro Social de trabajadores agrícolas en 1999 y 2000 y encontró que el 48 por ciento tienen nümeros y nombres que no coinciden.
Los inmigrantes ilegales fueron la causa probable.
Los agricultores dicen que nos expertos en documentos, ni se les requiere serlos. Si alguien les muestra documentos que parecen legítimos, ¿quienes son ellos para determinar si son fraudulentos?
Ellos rompen las leyes federales solo si sabiendo contratan a un trabajador ilegal.
Lowell y Ruth Cook, ambos de 72 años, diligentemente chequean las identificaciones de los dos trabajadores migrantes que emplearon para que los ayuden con las fresas, calabazas y adornos de jícaros en su granja de 200 acres en Bradford, 30 millas al noroeste de Dayton.
"Tienes que creer que ellos están mostrando documentos legales", dijo la señora Cook.
El presidente Bush ha pedido un incremento en el nümero de visas para trabajadores-invitados para que así los agricultores puedan contratar la ayuda que necesitan sin romper las leyes.
En la actualidad, acerca de 66,000 extranjeros reciben visas para trabajos de temporada.
El agricultor Russell Garber del Condado de Darke ha usado el programa para traer trabajadores migrantes a su granja en el oeste de Ohio desde mediados de los años noventa.
El programa de visas le cuesta a Garber acerca de $100 por visa, $130 por entrevista en el consulado de Estados Unidos en Brasil, y unos cuantos cientos de dólares para las inspecciones de las viviendas de los empleados en la granja de Ohio por las agencias estatales de salud y ambiente. El también le paga los pasajes de avión, el mantenimiento y los servicios en sus viviendas aquí, y el transporte al trabajo.
él tiene que pagarle a sus 16 trabajadores acerca de $9.90 la hora, casi $3 más de lo que le tendría que pagar a ciudadanos americanos. Le toma tres meses lidiar con la burocracia de tres agencias federales y tres estatales. "Te miran como un halcón", dijo Garber. "Si saliste a buscar ilegales, nadie sabría que lo hiciste".
Gerber está de acuerdo de que las reformas del programa son necesarias, porque los agricultores necesitan trabajadores.
"La ultima vez que alguien vino aquí de la oficina de empleos a trabajar, trabajaron cuatro horas y se fueron", dijo Garber. "No puedes estar en el negocio de los productos alimenticios y tener gente yendo y viniendo como quieran".
Salvaguarda de poca confianza
El gobierno federal detuvo un plan que requería que los empleadores para verificar el estatus legal de empleados a través de un sistema que detecta nombres y nümeros de Seguro Social que no coinciden, y verificar el estatus de las visas.
Después de verse presionados por diferentes grupos en Washington, D.C., incluyendo la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, el programa de verificación se hizo voluntaria para empleadores en 1996. Hoy, solo una fracción pequeña de los 5.9 millones de empleadores del país lo utilizan.
Un legislador de Ohio está presionando por un proyecto de ley que hará mandatario para todos los que trabajen para entidades gubernamentales que utilicen el programa, llamado E-verify. Eso incluye a los empleados subcontratados para lavar ventanas, cortar el pasto o probar sistemas de computadoras en las escuelas, cortes del condado y edificios del gobierno.
La Cámara de Comercio de Ohio se opone a ese proceso, diciendo que el sistema de verificación tiene problemas.
La rama de investigación del Congreso (GAO por sus siglas en inglés), probaron el programa el año pasado y encontraron acerca de 8 por ciento de los nombres inscritos no coincidan el numero de Seguro Social asignado.
"Son millones de personas", dijo Fiore, director de pólizas para el trabajo y recursos humanos para la Cámara de Ohio.
Las razones para un error pueden ser tan simples como no reportar un cambio de nombre después de un matrimonio o divorcio.
"No resolver estos errores puede tomar varios días, hasta semanas", el reporte GAO concluyó.
Los empleadores tienen que mantener el trabajo abierto por ocho días cuando no coincide la información, darles tiempo a los trabajadores para resolver el problema en la oficina local del Seguro Social.
"El sistema te dice 'no coincidió' sin ninguna explicación, y eso es un problema", dijo Fiore. "A lo mejor es solo un error de ortografía, o al nümero le falta una cifra".
Pero la carga de probar la identidad es para el empleado. Los empleadores, se preocupan por las medidas enérgicas que les pueden costar miles de dólares en multas si a sabiendas emplean trabajadores ilegales, potencialmente pueden despedir a alguien con un nümero que no coincide por razones inocentes.
Birdwell, el hombre de Oregon al que su nümero de Seguro Social ha estado ligado a trabajadores en el centro de Ohio y a través del país, tiene una opinión diferente.
Quiere cambios para que no tenga que compartir su nümero.