
Doral Chenoweth III / Dispatch Fronteras
María, una inmigrante salvadoreña ilegal, vive, maneja y trabaja en las sombras de Columbus. Entró al país ilegalmente el año pasado.

Doral Chenoweth III / Dispatch Fronteras
Ezra C. Escudero, director ejecutivo de la Comisión de Asuntos Hispanos/Latinos de Ohio, habla con una compañera de trabajo mientras legisladores debaten una propuesta de ley que hará el idioma inglés la lengua oficial de Ohio. El debate probablemente continuará este otoño.

Doral Chenoweth III / Dispatch Fronteras
El Representante Estatal Courtney E. Combs, derecha, se reúne con uno de sus constituyentes, Gene Jacoby, en el Centro de Servicios Gubernamentales del Condado de Butler en Hamilton.

Cortesía del Alguacil del Condado de Butler
Los amigos de toda la vida, Combs y el Alguacil del Condado de Butler Richard K. Jones visitaron la frontera entre Arizona y México el otoño pasado.

Doral Chenoweth III / Dispatch Fronteras
María, que vive aquí ilegalmente, trabaja un turno doble en un restaurante, ganando $3.50 la hora antes de impuestos.
Detrás de la serie
The Dispatch se unió con el periódico semanal gratuito Fronteras de la Noticia para producir División Americana | Las medidas enérgicas de inmigración.
Los reporteros de proyectos del Dispatch Todd Jones y Jill Riepenhoff trabajaron junto con la editora de Fronteras Stephanie Czekalinski en la serie de cuatro días.
Otros contribuyentes:
Fotógrafos: Doral Chenoweth III y Courtney Hergesheimer de The Dispatch y el fotógrafo independiente Leonardo Carrizo
Editor de proyectos: Doug Haddix
Editor de noticias: Alan D. Miller
Editor asistente: Kirk Arnott
Foto editor: Craig Holman
Diseñador de página: Tom Rinderle
Artista gráfico: Tom Baker
Editor de info-gráficos: Nancy Wygle
Vida en las sombras
El cumplimiento obligatorio de la ley exacerba inmigrantes ilegales
Jill Riepenhoff y Stephanie CzekalinskiTHE COLUMBUS DISPATCH
La joven mujer se montó en una van con un hombre al que le había pagado $6,500 para que la llevara fuera de El Salvador y entrara a escondidas a los Estados Unidos.
¿Destino? Columbus, donde sus hermanos se habían establecido hacia ya unos años para trabajar.
El viaje de María comenzó poco después de la reforma de inmigración del congreso implosionó.
Cruzó la frontera sin ser detectada en julio de 2007 y pronto aprendió que su nueva manera de vivir estaba llena de contradicciones.
Ella y otros trabajando ilegalmente aquí pueden pagar el Seguro Social, pero no pueden obtener los beneficios si quedan discapacitados, jubilados o mueren.
Pueden obtener los beneficios de Compensación de los Trabajadores si son heridos en el área de trabajo, pero no pueden trabajar legalmente.
Pueden jugar la lotería, pero no pueden cobrar el premio.
Pueden abrir una cuenta en el banco, pero no pueden obtener una hipoteca inmobiliaria sin una identificación.
Pueden comprar un carro y registrarlo, pero no pueden tener una licencia de conducir.
"Yo sabia que sería de esa manera antes de venir", María dijo. "Pero uno viene con la esperanza de poder encontrar una manera de entrar en el mundo de las oportunidades".
Después de un año en Columbus, la inmigrante de 25 años todavía tiene que establecerse confortablemente. Ella sabe un poco de ingles, no tiene ahorros y no está segura en quien confiar si está en problemas.
"Hay algunas cosas que ni siquiera se preguntan, porque tienes miedo", ella dijo.
María le dijo a The Dispatch y Fronteras que no usen su nombre completo o que identifiquen al empleador, por miedo a ser castigada. Como otros latinos viviendo en Ohio ilegalmente - aproximadamente 150,000 - se preocupa de que cualquier encuentro que tenga con un extraño pueda llevarla a la deportación.
Considere lo que ha sucedido el año pasado:
- La agencia de inmigración federal y cumplimento de la ley de aduanas ha incrementado el numero de agentes en Ohio de 8 a más de 40.
- A lo largo del país, más de 60 agencias locales que se ocupan de hacer cumplir la ley, incluyendo la Oficina del Alguacil del Condado de Butler al norte de Cincinnati, han recibido entrenamiento especial de ICE para cumplir las leyes de inmigración federales. Antes del 2007, solo ocho agencias estaban certificadas.
- Alguien anónimamente llamó al programa de televisión America's Most Wanted (Los más buscados de América) y dijo que un conocido criminal latino vivía en una casa en el lado sur. La advertencia condujo a una redada y deportaciones. Ninguno de los latinos estaba en la lista de los más buscados. La policía sospecha que un vecino manipuló la situación.
- Los agentes federales deportaron al hermano de María éste año después que fue arrestado por manejar bajo la influencia del alcohol en el centro de Ohio.
Defensores por el estricto cumplimiento de la ley aplaudieron el nuevo clima.
"Ellos han hecho lo que han querido por tanto tiempo. Ahora hay una oposición creciente", dijo Steve Salvi, un asistente legal que tiene una página Web de los males de la inmigración ilegal. "Necesitan respetar nuestras leyes".
Los defensores de los derechos de los inmigrantes, sin embargo, no están celebrando.
"Esto alienta a ser víctima de discriminación racial", dijo Virginia Martínez, abogada de Defensa Legal para los Mexicanos-Americanos y Fondos de Educación. "Es parte de eso. Solo por 'Atraparlos'. Muchas de las personas aquí no tienen un expediente criminal. Están aquí sin papeles, y eso es todo".
Los inmigrantes se encuentran siendo un objetivo político en una nueva pelea por su presencia - esta vez envuelve propuestas por el estado.
Una de las leyes de Ohio propone usar inglés como idioma oficial en el estado. Otra busca darle poder a la policía local para investigar violaciones de inmigración.
La ley de mayor alcance, patrocinada por el representante del estado Courtney E. Combs, aplica a todas las personas - incluyendo a los ciudadanos americanos - que buscan un trabajo, rentar una casa, educación universitaria y chequeos médicos de rutina para probar que viven aquí legalmente.
Dentro de otras cosas, la ley busca penalizar empleadores quienes emplean trabajadores ilegales, prohíbe a los adolescentes pobres sin visas acceder a los beneficios de impuestos financiados como exámenes médicos de rutina, y a encarcelar a las personas que les den vivienda o transporte a inmigrantes que vivan aquí ilegalmente.
El gobernador Ted Strickland, un ex-representante de la asamblea, le preocupan las consecuencias de un entramado de leyes estadales que persigue alejar a los inmigrantes.
"Esto es un problema que busca una solución federal para que exista consistencia", dijo Strickland. "No podemos tener 50 tipos de leyes diferentes".
Hasta la fecha, los legisladores han prestado poca atención al proyecto de ley de Combs, pero la primavera pasada otros proyectos de leyes de inmigración fueron introducidos al proceso de ser aprobados como ley.
"Este enfoque es erróneo", dijo Ezra C. Escudero, director ejecutivo de la Comisión de Ohio de los Asuntos Hispanos/Latinos, una oficina del estado que aconseja a la asamblea legislativa y al gobernador en asuntos que afectan a la comunidad latina. "Ohio enfrenta muchos desafíos. ¿Por qué queremos espantar a la gente?".
Combs está en desacuerdo. "Tenemos que reconocer que la inmigración ilegal es un problema. Mientras más pase el tiempo, peor será. Solo estamos siendo invadidos", el republicano del Condado Butler dijo.
Los destinos de Combs, Escudero y de la inmigrante María, ahora estarán enzarzados en una gran batalla política, que puede afectar la vida diaria de los residentes de Ohio.
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En un día de verano, dos años antes de que María viniera a Columbus, una niña de 9 años fue secuestrada y violada en las calles de Hamilton en el suroeste de Ohio.
La policía sospechó de un latino que vivía en el país ilegalmente.
Ese crimen no resuelto en el pueblo de Combs lo motivó a ejercer presión en aquellos que rompieran las leyes de inmigración.
¿Pienso que es el trabajo del estado hacer esto? No. Es un trabajo del gobierno federal", dijo el. "Pero no lo están haciendo".
Combs, de 63 años, agente de bienes raíces y padre de cinco hijos, vive donde el debate de inmigración es implacable. El Alguacil del Condado de Butler Richard K. Jones ha recibido atención nacional por su dureza e inflexibilidad hacia los violadores. él y Combs han sido amigos por 20 años.
En el aniversario del año pasado del 9/11 de los ataques terroristas por los árabes quienes entraron al país con visas, Combs introdujo un proyecto de ley sobre medidas enérgicas para inmigrantes sin documentación legal. El proyecto de ley, era parecido al aprobado meses antes en Oklahoma.
"Yo no quiero sacar a todos los inmigrantes ilegales de Ohio. Pero, lo que estamos haciendo ahora no es bueno", dijo Combs. "¿Cuantos hay? No lo sabemos".
El Centro Hispano Pew estima que un tercio o la mitad de los 284,000 latinos que viven en Ohio son ilegales. Mientras que no todos los violadores de la ley son latinos, la mayoría lo son.
Mucho menos se sabe sobre quien ha cometido crímenes violentos o ha estado viviendo y trabajando pacíficamente sin una visa válida.
Por ejemplo, en Virginia, las autoridades descubrieron más de 170 inmigrantes ilegales en el registro de agresores sexuales este año.
En Ohio, las autoridades federales han identificado y deportado a inmigrantes que han estado presos por crímenes serios y limpiado las cárceles de aquellos que han cometido delitos menores.
En el condado de Franklin, los oficiales que hacen cumplir las leyes, a veces les cuesta confirmar las identidades. Sin una identificación con foto válida, los oficiales no saben si la persona es un criminal o sólo un mal conductor.
"Quiero saber quienes son, dónde están y si tienen antecedentes criminales", dijo Combs. "Han pasado siete años desde el 9/11, y todavía pueden entrar al país ilegalmente. No quiero despertar ante otra tragedia y oír que ellos entraron por la frontera mexicana".
El asesor
Hace cinco años, mientras María estaba estudiando periodismo en El Salvador, el periodista Ezra Escudero estaba lanzando su nueva carrera en el gobierno estatal como la voz de los problemas de los latinos.
Ellos nunca se habían conocido pero ahora sus vidas se conectaron por los temas de inmigración que parecen surgir cada vez que hay elecciones presidenciales.
"Cosas como el proyecto de ley de "inglés solamente", es una gran política presidencial. Es una forma de presionar", dijo Escudero, un americano de primera generación que lidera la comisión de asuntos latinos. Pero el mira las actuales propuestas sobre la dureza de las leyes, especialmente el proyecto de ley de Combs, como "solo malignas".
Escudero, de 34 años, ahora se encuentra en una posición incomoda. Como líder comisionado, el espera aconsejar al gobernador y legisladores de los pros y contras de los proyectos de ley que afectan a los latinos, no es para defenderlos o unirse en contra de ellos.
Pero como uno de solo dos oficiales latinos de alto rango en el gobierno estatal - El Director de Seguridad Pública Henry Guzmán es el otro - Escudero lucha para mantenerse neutral.
Sus padres emigraron legalmente desde México en 1968 y se quedaron en Mansfield. Escudero se mudó a Columbus, se graduó en Ohio State University y publicó un periódico bilingüe por tres años.
Preparado y listo, Escudero alcanzó rápidamente una posición de autoridad en el gobierno estatal. Es el latino más influyente en los círculos legislativos.
Así de esta manera el hace sus comentarios acerca del proyecto de ley sobre las medidas enérgicas con frases como: "en mi opinión" o "solo es lo que pienso". Pero él no puede evitar apartarse del centro del proyecto de ley de Combs.
"Esto no es solo por atacar a una minoría de una minoría", el dijo. "Es acerca de racismo".
Por ejemplo, la disposición que cortará el acceso a la universidad para cualquiera que viva aquí ilegalmente.
"¿En realidad queremos un grupo de personas que han abandonado los estudios viviendo en nuestro país?". dijo Escudero. "¿Que pasó con la tradición judío-cristiana que tu no haces responsable a los niños de los pecados de los padres? No es la culpa del niño de que lo trajeran aquí".
La inmigrante
Desde El Salvador, María pasó por Guatemala hasta México.
La manera como llegó a México fue evadiendo o sobornando a las autoridades que la podían enviar a casa. María y otros 200 latinoamericanos en su grupo anduvieron a través de los caminos que separan México y Arizona. Ella fue hacia Columbus.
Ella vino con el sueño de finalizar la universidad y emprender una carrera.
María tenía una vida confortable en Centro América, en un vecindario de clase media. Ella enseñaba a niños con SIDA. Iba a la universidad. Trabajaba como responsable de créditos.
Pero el problema crediticio que afectó la economía de los Estados Unidos también afectó a El Salvador. Su entrada de dinero del banco virtualmente se evaporó, así como las posibilidades para una estabilidad financiera en el futuro.
María decidió darse seis años en Ohio para hacer su sueño realidad.
"Y después de ese tiempo, si mi vida no ha cambiado, y no hay una oportunidad de que las cosas varíen (políticamente), a lo mejor consideraré irme", ella dijo.
Por ahora, ella trabaja para pagar la deuda de $2,000 que le debe al contrabandista.
Ella trabaja dos turnos en un restaurante y gana $3.50 la hora más las propinas sin la deducción de impuestos. Los clientes indirectamente le enseñan un poco inglés cuando hablan entre ellos.
Ella quisiera ir a la universidad, pero sabe que es improbable. Pocas escuelas permiten que alguien sin número de Seguro Social o visa pueda inscribirse. Algunos cobran la matricula a los precios de los estudiantes internacionales, que puede ser el triple que el de un residente de Ohio.
La vida de María en Columbus es típica de una persona que cruza la frontera o que se queda con una visa vencida.
Ella casi nunca está tranquila. Conduce el carro de su hermano con seguro pero sin licencia. No maneja lejos, por temor a la policía. Ella trata de no llamar la atención.
"He visto a personas que te ven como que si tu no tuvieras papeles, ¿pero que puedes hacer?". dijo María.
A María le gusta obedecer las leyes de los Estados Unidos. Dos veces trató de aplicar por una visa de turista y dos veces se la negaron.
"Yo trato de hacer las cosas correctamente", ella dijo. "Pero si no le das a la gente la oportunidad de hacer las cosas sin quebrantar la ley, ¿que quieres que hagan?".
Una encuesta de la Universidad de Quinnipiac realizada el otoño pasado encontró que el 55 por ciento de los residentes de Ohio quieren que el gobierno le de a la gente la oportunidad de vivir y trabajar legalmente si han estado en el país ilegalmente, por lo menos por dos años.
Pero 38 por ciento tiene otro mensaje: Váyanse a su país.
jriepenhoff@dispatch.com
sczekalinski@dispatch.com

